29/1/09

SEGUNDAS NUPCIAS



Principe Carlos contrajo matrimonio con Camilla Parker

LONDRES, 9 (EUROPA PRESS)El príncipe Carlos de Inglaterra y su amante de toda la vida, Camilla Parker Bowles, desde hoy duquesa de Cornualles, contrajeron matrimonio hoy en el ayuntamiento de Windsor, en una breve ceremonia civil a la que no tuvieron acceso los medios de comunicación y que contó con un modesto número de invitados, apenas una treintena de allegados entre los que fue notoria la ya anunciada ausencia de la reina Isabel II.No obstante, la Reina y un amplio grupo de invitados, hasta 750, se unieron tras el enlace a los novios en una ceremonia religiosa en la capilla de San Jorge del castillo de Windsor, en la que el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, leyó un texto dedicado al arrepentimiento por los pecados cometidos, muy a propósito de los recién casados, cuyos divorcios y adulterios no aceptan los británicos ni la Iglesia anglicana, al menos hasta ahora.La ceremonia de enlace se celebró a las 12:30 horas (13:30 hora peninsular española) y consiguió que muchos curiosos se congregasen en los alrededores del ayuntamiento de Windsor para presenciar la entrada de los novios en el consistorio y, algo antes, para aplaudir a la comitiva nupcial que recorrió las calles de la ciudad en medio de importantes medidas de seguridad. Unos 500 agentes de Scotland Yard e incluso francotiradores de élite apostados en las azoteas de los edificios velaron para que nada enturbiara el enlace.Los novios llegaron al consistorio a bordo del Rolls Royce de la reina, después de que ya se encontraran allí las respectivas familias de Carlos y Camilla, que acudieron en sendos autobuses. Tras la ceremonia, que duró unos 15 minutos y terminó poco antes de las 14:00 horas (en la España peninsular), la pareja saludó a los presentes, unas 15.000 personas que se congregaron en los alrededores del ayuntamiento para presenciar el evento.La novia lucía un vestido blanco, sencillo y por debajo de la rodilla, de Robinson Valentine, sobre el que llevaba un abrigo del mismo tono, además de una pamela de color crudo diseñada por Phillip Tracy. El príncipe Carlos, por su parte, vestía de frac, con camisa blanca, chaleco y corbata grises. Antes de la pareja, llegaron al Consistorio los dos hijos de Carlos, los príncipes Guillermo y Enrique, acompañados de su prima, Zara Philip.Entre los invitados a esta ceremonia civil se encontraban también el duque de York, el príncipe Andrés, junto a sus hijas las princesas Beatriz y Eugenia; los condes Wessex, Eduardo y Sophie Rhys Jones; la princesa Ana y hermana de Carlos junto a su esposo, Timothy Laurence, entre otros.La pareja salió sonriente de la ceremonia, saludó a los curiosos y esperó a la llegada de Enrique y Guillermo antes de entrar en el mismo Rolls Royce que les condujo al ayuntamiento y trasladarse a la capilla de San Jorge, donde el arzobispo de Canterbury ofició una ceremonia sobria pero solemne.
REPRESENTACIÓN REAL Entre los 750 invitados a la ceremonia religiosa quedó patente la presencia mínima de casas reales. El rey de Bahrein, Hamad Bin Isa Al-Khalifa, fue de los pocos monarcas que asistió a la celebración. Un documento publicado por el Palacio de Lambdeth explicaba que esta ceremonia "es en esencia una ocasión para rezar y dedicarse a los recién casados". "Obviamente, hay algunas similitudes obvias pero este servicio difiere significativamente de una boda religiosa porque todo lo que constituye el acto de matrimonio ha ocurrido en una ceremonia civil y por tanto no hay votos ni intercambio de anillos".La ceremonia religiosa constó de tres partes. La primera fue la bienvenida e introducción a las oraciones de penitencia. En la segunda, parte principal, la pareja presentó su compromiso y los anillos intercambiados en la boda civil para que fueran bendecidos. La última sección consistió en rezar por la pareja y por su nueva vida juntos.Durante el oficio, el arzobispo de Canterbury leyó un texto de arrepentimiento para el príncipe Carlos y Camilla en el que se pide perdón por los pecados y reconoció, durante la ceremonia celebrada en la capilla de San Jorge, la validez legal del enlace. "Carlos, ¿has decidido serle fiel a tu esposa rechazando a todas las demás por el resto de vuestras vidas?", preguntó el arzobispo, tras lo que Carlos respondió: "Esa es mi resolución con la ayuda de Dios", después de lo cual formuló la misma pregunta a Camilla."Carlos y Camilla, os habéis comprometido el uno con el otro en matrimonio y vuestro matrimonio es reconocido por la ley. La iglesia de Cristo entiende que el matrimonio debe estar en el deseo de Dios. Es la unión de un hombre y una mujer para lo bueno y lo malo, en la riqueza y la pobreza, en la salud y enfermedad, para amar y respetar hasta que la muerte os separe. ¿Es ésta la promesa que vosotros realizáis?", preguntó el arzobispo.En la capilla de San Jorge, cuya construcción inició Eduardo IV en el año 1475, se encuentran enterrados diez monarcas británicos: Enrique VI, Enrique VIII, Eduardo IV, Carlos I, Jorge III, Jorge IV, Guillermo IV, Eduardo VII, Jorge V y Jorge VI.Para la ceremonia religiosa, la duquesa de Cornualles se cambió de vestido. Lució un vestido largo con algo de cola, en tono gris azul y con bordados de hilo de oro. Terminado el acto, los novios y sus invitados celebraron una recepción en el castillo de Windsor que se prolongó hasta las 18:00 (17:00 en la España peninsular). Al término de la recepción, el príncipe Carlos y la duquesa de Cornualles abandonaron el castillo rumbo a Escocia, donde iniciaron su luna de miel.
ACERCAMIENTO A LOS BRITÁNICOS
Uno de los momentos más emotivos del enlace, que transcurrió con frialdad, fue el acercamiento de los recién casados a los curiosos que los esperaban tras la ceremonia religiosa. Tras posar brevemente junto a la familia real, los novios se dirigieron hacia el público y se demoraron durante varios minutos para saludar y recibir las felicitaciones, momento en el que se pudo ver por primera vez a Camilla ejerciendo un acercamiento a los británicos poco exhibido hasta ahora en los medios de comunicación.Según la mayoría de los británicos la boda perjudicará a la monarquía. Un estudio realizado antes de la ceremonia mostró que el 65 por ciento de los británicos piensa que la monarquía se deteriorará a causa del matrimonio entre estos dos divorciados. Además, se aprecia que la memoria de la princesa Diana de Gales, muy querida por el pueblo, está todavía presente.Para algunos la relación entre Carlos y Camilla es una historia de amor que ha podido superar todas las dificultades, pero para otros es, además de una ofensa a Diana, una traición al pasado, porque la razón por la que el príncipe Carlos es el heredero es porque su tío tuvo que renunciar al trono para casarse con Wallis Simpson, una mujer estadounidense divorciada, como lo es Camilla.
FECHA DE EMISIÒN:9 DE ABRIL DEL 2005
EVENTO: SEGUNDAS NUPCIAS DLE PRÌNCIPE CARLOS
ANÀLISIS:
Ya se trate de personas viudas o divorciadas, las segundas nupcias suelen celebrarse con discreción. Las participaciones se envían después de la boda. A los familiares cercanos y amigos íntimos puede comunicárseles la noticia verbalmente por anticipado. Los que reciben dicha comunicación, no tienen obligación de mandar un regalo, pero si de enviar una tarjeta de felicitación.
Existen dos tipos de segundas nupcias: los viudos y de los divorciados

PROTOCOLO DE SEGUNDAS NUPCIAS
  • Es recomendable que los viudos y/o viudas guarden por lo menos un año de luto antes de volver a casarse, como símbolo de respeto por la memoria del fallecido.
  • Para que una pareja pueda anunciar sus segundas nupcias, es necesario que estén legalmente divorciados, el protocolo nos dice que una dama puede aceptar un anillo de compromiso pero no usarlo en público hasta que se legalice su situación o la de su prometido, aunque ambos estén totalmente seguros de su decisión.
  • Si es la primera boda de la novia con un divorciado, la novia no tendría ninguna restricción para celebrar cualquier tipo de boda.
  • Si la novia ha estado casada con anterioridad y tiene hijos, la mayoría de las veces anuncian su compromiso informalmente, dependiendo del carácter y personalidad de la novia.
  • El buen gusto indica que las segundas nupcias no deben opacar a la primera boda. Si bien no existe una prohibición al respecto.
  • La nueva pareja no suplantará al progenitor biológico, y su relación con los hijos, no debe cambiar.

OBSERVACIONES:

Podemos ver como a pesar de ser el Principe el ha intentado hacerlo lo mas discreto posible puesto que no invitaron a medios d ecomunicaciòn a su boda aunque por el rango de importancia que tiene la cantidad de invitados fue grande.
RECOMENDACIÒN:
No se acostumbra la despedida de soltero/a

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